Seven de Verano

Los ya tradicionales SEVEN DE VERANO del I.P.R. SPORTING CLUB, nacieron como una competencia interna, entre jugadores de 1° y 4° división.  La iniciativa surgió a través del impulso inicial de Carlos Marenco y un grupo de sus entusiastas compañeros de Primera División y dirigentes.

En esa época la actividad deportiva del año concluía temprano y los jugadores pasaban varios meses sin poder practicar y sobretodo “jugar”. A lo cual se agregaba el hecho de que a nuestra ciudad venían a instalarse jugadores de todo el país.

En el mes de Enero de 1964, la idea del año anterior “prendió” en muchos jugadores de la ciudad y también en los que estaban pasando sus vacaciones en nuestra ciudad, que vieron la posibilidad de divertirse y a la vez disputar partidos con rivales ocasionales.

La primer final del Seven de Verano fue para el equipo denominado “CASSAROLI” integrado por Bacciadone Carlos, Cerviño Nicolas, Onis A, Plaza Luis, Lemmi Arturo, Sanchez J., Posse A, Parral H., Intelisano R., quienes se llevaron la Copa luego de doblegar por 3 a 0 al equipo de “OLIVIA” integrado por Jorge Vives, Jose Marenco, Perduca, Carlos Marenco, Hugo Francia, Antonio Fuscaldo y Caito Villar.

En la categoria B obtuvieron la Copa el equipo “CUATERNARIOS” integrado por Alejandro Varela,  Fernandez V., Arrieta Juan.; Gomez Rodete, Figliolo J. y Arregui C.

Tanto “prendió” este SEVEN que en el año 1965, a tan solo dos años de su inicio, ya teníamos dos categorías y 22 equipos. En 1966 reúne 42 equipos y en 1967 ya son 70 en dos categorías, llegando a la actualidad con cerca de 130 equipos y 7 categorías. Hubo años en los cuales había alrededor de 200 equipos de todo el país en la Villa Marista un fin de semana de Enero.

Con el correr de los años y las ediciones se fueron incorporando nuevas categorías para incorporar a los más jóvenes y hasta los Infantiles.

Sin lugar a dudas el éxito y la transcendencia del Seven en el tiempo, se debe al enorme esfuerzo de las distintas Comisiones organizadoras que desde sus inicios se preocuparon por lograr un mejor Seven que el año anterior. Sería injusto nombrarlos porque son tantos años que seguramente habría algún olvido, pero es dable destacar la tarea de nuestros fundadores porque lograron crear un evento que en esos tiempos no existía.

Algunos ya son instituciones en el Seven de Verano como Carlos Marenco, Roldan, Alejandro Varela, Leonardo Cisilino, Ariel de Paz, Bacciadone, Néstor Bozzo, Jose Figueroa, Santiago Plaza, Turco Gonzalez, Guri Minguez, Tato Garcia Genta, Marcelo Amor, Bardon, Bifaretti, Zapiola, Grosse, Evangelista, Martinez Crovetto, Sergio Palomo, Oscar Menvielle, Luis Plaza, Lemmi entre muchos otros y pidiendo perdón por los olvidos.

Año a Año cada uno de los organizadores tomaban la posta y la tarea se iniciaba con el envío de las invitaciones, la recepción de las delegaciones, la organización del fixture (tarea nada fácil) la atención de todos, la prensa, la Mesa de Control, etc., etc., etc.. Obviamente uno tiene que trasladarse en el tiempo y en las comunicaciones existentes en esos momentos para dimensionar el  éxito del Seven de Verano.

Es que lo interesante de este Torneo de Verano es que resulta, para los jugadores y para el público, un gran atractivo, porque los más chicos se encuentran con otros chicos que durante el año han efectuado partidos e intercambios deportivos. Los jóvenes y mayores, porque pueden formar equipos con los amigos del Club y de otros clubes y los veteranos porque recordarán, sin dudas, esos hermosos tiempos de Primera división jugados entre amigos y que seguramente no lo olvidarán jamás, porque el espíritu del RUGBY se mantiene intacto a través del paso del tiempo, aunque se haya tenido, por diferentes razones, la posibilidad de disfrutar jugando poco tiempo.

Y por otro lado en muy pocos eventos, uno puede observar en acción a tantos jugadores de primer nivel internacional. Una incontable cantidad de jugadores de los planteles de Los Pumas, han pasado por las canchas de Villa Marista en este Torneo.

Desde el mismísimo Hugo Porta, hasta Agustin Pichot pasando por J.L. Imhoff, M. Sansot, G. Travaglini , M. Loffreda,  E. Ure, G. Becar Varela,  F. Gomez, J y P. Lanza, G. Camardón, P. Camerlinck, M. Allen, L. Criscuolo,  F. Del Castillo, P. Baraldi, E. Jurado, L. Bouza, Marcelo y Felipe. Conteponi, S. Phelam, Diego Albanese, Santiago Gomez Cora “recordman del circuito” mundial”, Cubelli, Madero, Senillosa, Ledesma entre otros, como así también jugadores de los Combinados Regionales.

La historia y la tradición es lo que se busca mantener vivo a través de los años, por eso recordamos año a año a todos los ganadores y participantes. Por eso, todos los que trabajan atesoran como un recuerdo la tradicional remera que los identifica como parte de la organización. Por eso, cada vez que se reparte la Revista del Seven todos acuden a leer el Historial de los ganadores. Por eso, uno podía observar los autos acumulando a través de los años las distintas calcomanías del Seven de Verano. 

Y también queremos destacarnos por la atención a las delegaciones y que siempre tengan un momento de esparcimiento, entendemos que allí se encuentra la clave de la permanencia. En las primeras ediciones la “Avenida del Ruido” era el lugar donde terminaban sus festejos los jugadores.  Las primeras fiestas copaban la ya desaparecida “Enterprise” de Constitución. Con posterioridad la calle Alem y sus bares era la cita obligada de los jugadores. Y en la actualidad todos concluyen en los boliches de la costa, para divertirse con sus amigos.

No podemos hablar de la historia del Seven sin mencionar, y agradecer, la presencia de los mejores árbitros del país y de la ciudad  sin los cuales no habría posibilidad alguna de realización. La organización siempre se encargó de invitarlos y atenderlos y, por ese motivo, están  presentes todos los años y son protagonistas.

Sin dudas los tiempos han cambiado, hoy existen muchos Clubes que organizan Sevens en pasto o en la playa,  pero las ganas y el espíritu se mantienen intactos. Como en nuestros inicios sólo queremos destacarnos porque los jugadores y entrenadores hagan amigos, jueguen y se diviertan.

Nada más ni nada menos.